Written by Administrator Friday, 22 February 2013 10:59
Maribel Hastings • Columnista
WASHINGTON, DC - Si un indocumentado vive con el temor diario a ser deportado y separado de su familia, ¿se conformaría con obtener un permiso de trabajo que lo proteja de la deportación aunque no tenga una vía a la ciudadanía? Muchos responderían que sí. Es un temor totalmente entendible y para muchos esa sería la solución inmediata y a corto plazo. Pero, ¿qué ocurrirá a largo plazo cuando no tenga la opción de integrarse como participante activo de la democracia como lo garantiza la ciudadanía?

















